manifiesto

Manifiesto a la Opinión Pública y Ciudadana

Quienes confluimos a construir este espacio denominado “Eje Sindical Constituyente”, somos trabajadores y trabajadoras, somos lideres y lideresas sindicales del sector público y privado, somos profesionales de distintas ramas, somos migrantes, somos chilenos y chilenas de distintos rincones de nuestro país que creemos en la necesidad de ser protagonistas del proceso constituyente y por un Chile más justo, más igualitario y con mejores oportunidades de dignidad humana y social para todos y todas, desde el espacio sindical.

Desde ‘Eje Sindical Constituyente’ (ESC) nos hemos puesto el desafío de ser parte activa de este nuevo Chile, sumando a la lucha sindical histórica las demandas laborales y sociales impulsadas por las nuevas generaciones, en cuya síntesis deliberamos las posibilidades para  una ‘Nueva Constitución’ que represente realmente los intereses de las y los trabajadores. Por ello, nos ponemos a disposición para apoyar la reflexión, la deliberación y la formación activa de aquellas iniciativas que promuevan la defensa del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social.

El Chile que nos ofrecieron nunca llegó. En estos 30 últimos años de democracia pusimos nuestras esperanzas, pero solo vimos fortalecer el legado de la dictadura con cómplices civiles que se han encargado de preservar. Pero no todo fue en vano, nuestros hijos e hijas fueron creciendo sin miedo, fueron mostrándonos los posibles caminos a seguir, abriendo surcos por donde podemos construir nuestra patria soñada.

Movilizaciones en las calles fueron el comienzo de este proceso. Luchas que han dejado pérdidas, dolor y jóvenes presos por una disputa que es netamente política. Lo que la revuelta popular ha cuestionado no es solo una ley o los 30 pesos del transporte. Es todo el sistema político, económico y cultural que se ha impuesto en los últimos 30 años.  Y es por eso que hoy el pueblo chileno no solo ha demandado una nueva Constitución, sino que también una transformación estructural de la sociedad chilena.  

Hoy, luego de la mayor manifestación ciudadana en las urnas del pasado 25 de octubre, con el respaldo abrumador del ‘Apruebo’ para el cambio de Constitución y la opción por una ‘Convención Constitucional’, es que debemos asumir un desafío más complejo: instalar un debate constituyente a partir de nuestras reflexiones, escuchar la voz ciudadana,  de trabajadores y trabajadoras, el sonido ancestral de nuestros pueblos originarios, el discurso de equidad de género y de diversidad, la voz de la calle que clama por una igualdad en democracia, bajo la soberanía popular y los derechos humanos.

Queremos poner en el centro de este nuevo Chile al trabajador consciente de su valor al desarrollo del país, y consciente de su identidad. Queremos replantear un modelo de derechos laborales que no sea interpretable por los poderosos y que se haga cumplir con todo el peso de la ley. Nuestra propuesta entiende este nuevo proceso social como una oportunidad para dignificar al trabajador y trabajadora, junto con promover su organización con el objeto de ser un actor central en el Chile del futuro.